El espejo te muestra cómo eres. El respeto, quien eres.

En la sociedad que vivimos, estamos inmersos en estereotipos que nos hace compararnos constantemente con los demás  y en ocasiones preocuparnos en exceso de nuestra imagen.

Una imagen que a su vez es importante y necesaria de cuidar. Sin embargo en ocasiones le damos demasiada importancia produciendo multitud de emociones que pueden mermar nuestra autoestima a tal punto de crear un desequilibrio físico.

El espejo realiza la función para la que ha sido creado. Reflejar lo que tus ojos ven. Y la pregunta que os hago es… quien ve, tus ojos o tu mente. Los ojos ven lo que la mente entiende. Según como nos veamos interiormente eso es lo que veremos reflejado en el espejo. Una imagen real o distorsionada. Fruto del cúmulo de emociones, pensamientos y creencias adquiridas a través de toda una vida.

Es cierto, podemos decir que desde bien pequeños personas que nos quieren, le han dado mucha o ninguna importancia a la imagen. Que a causa de todas esas palabras y actitudes somos como somos. Moldeando en nuestra mente la imagen de cómo nos ven y cómo me muestro ante los demás.

En cuantas ocasiones nos hemos sentido invisibles ante los demás. Hemos deseado serlo y lo hemos conseguido. Nadie nos prestaba atención. Y cuantas veces ha sido todo lo contrario. Queríamos que nos vieran y pasábamos desapercibidos. No es fruto de la casualidad, sino de lo que quieres mostrar a los demás.

La sensación de sentirte menos, de que los demás son mejor que tu o tan simple como no me siento capaz o valido para afrontar los retos de la vida. Hacen que no te sientas agusto contigo mismo y nunca te veas bien al espejo.

Sin embargo, los espejos no te muestras cómo eres, hay algo mucho más importante en tu interior. Un ser capaz de lograr todo cuanto se proponga. En el amor, en tu vida laboral, en la salud, en tus relaciones sociales, sintiéndote próspero en tu vida.  Y es en esta certeza, donde resurge el respeto por ti mismo. Un respeto que sí muestra quien eres en realidad. Que sí merece que se deje ver  y deje de ser invisible ante los demás.

Yo he pasado por todas estas emociones y sentimientos. Me he enfrentado a mis propios miedos e inseguridades. Y es por ello que puedo decirte con total certeza que se puede lograr, que puedes conseguir volver a ser tú. A recuperar quien eres y saber qué has venido a hacer. Y es entonces cuando tu interior se verá reflejado en tu cuerpo. Aceptándote tal y como eres. Sintiéndote orgulloso de quien eres.

Respétate a ti misma/o. Muestra al mundo quien eres.

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