¿Estancamiento o Provocación? Dos extremos de una necesidad de cambio.

 

¿Alguna vez te has encontrado estancado en una relación de pareja, un trabajo o una situación en particular?

¿Cuánto tiempo has pasado en esa circunstancia?¿Cuantos pensamientos, emociones y malestar han provocado en ti?

¿Merece la pena esperar?

 

Vivimos tiempos en los que todo se acelera. Las emociones se magnifican, los pensamientos no cesan,  el cuerpo habla a través del dolor.

El tiempo reclama cambios en nuestro interior y que se trasladen al exterior.

Cuando una situación no avanza, pasa igual que en el rio de la vida. El agua se pudre, se deteriora y huele mal. Por mas que dejemos pasar el tiempo, eso no cambiará, sino que empeorará. Para que el agua fluya hay que desatascar los obstáculos que impiden que circule. En la mayoría de situaciones ponemos una presa que hace que se posterguen las decisiones a tomar. Esta presa se llama falta de comunicación.

Es la palabra la que nos a echo evolucionar y en ocasiones involucionar.

Es el dialogo la piedra filosofal que lo puede arreglar todo o desatascarlo.

Lo importante es que las aguas fluyan para seguir avanzando en nuevas vías de dialogo y aprender a ayudarnos los unos a los otros.

Cada día que pasa es una pagina en nuestro libro de vida. Sabemos la fecha en la que inició, sin embargo desconocemos la fecha de vuelta a casa.

Por ello es importante aprovechar cada día para hacer lo que hemos venido a hacer. Aprender, ayudar y hacerlo con amor.

Cuando algo esta estancado hay que provocar que las cosas sucedan. Desde el respeto, desde la ayuda de los unos a los otros. Aprendiendo a SER humanos y tratarnos como seres evolucionados que somos.

Son momentos de cambios.

Hacer de este un mundo mejor es nuestra responsabilidad y el legado que dejaremos a nuestros hijos.

Que el agua fluya y el diálogo nos lleve a un mar donde podamos convivir todos en armonía y amor.

Lecturas Recomendadas

Deja un comentario